
Bienvenidos a un viaje de la mano de la Astrología Védica. Si nunca te has inmerso en el mundo de la astrología, te vas a sorprender de la precisión que lograron los antiguos sabios, los Rishi, para comprender cómo las fuerzas cósmicas, las cuales habitan en nosotros, moldean cada pequeño y gran aspecto de nuestras vidas. Ellos, siendo sabios, científicos, matemáticos, médicos, astrólogos, místicos y más, advirtieron cómo los 9 planetas, los Navagrahas, ubicados en ciertas constelaciones e interactuando entre sí, significaban patrones o Sutras que se repetían casi invariablemente en sus cientos y miles de casos de estudio.
Si hasta ahora sólo te has acercado a la Astrología Occidental (Tropical o Solar), la sorpresa puede ser aún mayor.
La Astrología Védica en sánscrito es Jyotish y significa “La ciencia de la luz que otorga comprensión”. Luego, el astrólogo védico (Jyotisha, el que trae luz) es quién puede aportar esa luz para que el consultante alcance, eventualmente, esa comprensión de como la inteligencia cósmica lo afecta.
Esta consciencia cósmica materializa todo lo que es a través del poder original: El Tiempo.
El Tiempo, el Gran Kalapurusha, es el aliento divino que crea, sostiene y destruye la forma y la vida.
La Astrología Védica es la Madre de todas las ciencias metafísicas, que revela los patrones divinos que gobiernan la vida humana.
Maharishi Parashara
La Astrología Védica es una guía infalible para comprender el propósito de la vida, desvelar las lecciones kármicas y buscar la realización espiritual.
Sage Varahamihira
La Astrología de la India o Astrología Védica, es de carácter sideral, es decir, se adscribe al movimiento exacto de las estrellas, constelaciones y astros. Es astronómica y matemáticamente precisa y bajo esa concepción, podemos recorrer la línea de tiempo en la vida de un individuo hacia atrás para revisar eventos que se han venido repitiendo cíclicamente y hacia adelante para predecir un clima cósmico en un momento preciso.
El clima cósmico no es un destino escrito en piedra, sino un flujo de energías que están ahí para tocar las cuerdas precisas dentro nuestro, orquestando así un aprendizaje específico. Si transitamos ese momento en consciencia y comprendiendo la enseñanza, algo que eventualmente podría ser un momento complejo en la vida, se puede transformar en una gran bendición.
Para forjar esa realidad, las remediaciones astrológicas tradicionales y otras medidas complementarias, junto a una intención o Sankalpa deseado con fervor, pueden hacer brotar esa sabiduría profunda y autorrealizada. Es a ese momento cúlmine donde el astrólogo védico aspira acercar a su consultante, pero la gran labor de transformación es de éste último.
Es esa intención o Sankalpa la que es capaz de materializar nuestra realidad, algo que une los mundos de la ciencia al de la espiritualidad y de lo tangible a lo sutil mediante el encuentro del esoterismo y las ciencias modernas como la física cuántica. Como creadores divinos que somos, podemos darle forma a nuestra vida, pero sin obviar el camino del aprendizaje que el Alma ha escrito como guión.
